Lo primero que el visitante va a encontrar tras dejar atrás
el vehículo en cualquiera de los espaciosos aparcamientos,
es la enorme explanada. A ella se llega a través de una gran
escalinata de 100 metros de ancho dividida en dos tramos de diez
escalones, cada uno de ellos simboliza los Diez Mandamientos del
Decálogo (en el valle difícilmente encontremos algo
“porque sí”, aquí todo está estudiado
y hasta él más mínimo detalle tiene su significado
y su porqué).
La explanada con sus 30.600 metros cuadrados se estructura en forma
de Cruz en planta que forma en los cuatro ángulos, cuadrados
con losas de piedra irregular, cuyas uniones se delinean con trébol
y ray-grass. Existe en la explanada una zona principal central flanqueada
por otras dos laterales a un nivel inferior. Otra escalinata de
15 escalones y 63 metros de ancho nos deja en la misma puerta de
la Cripta, justo en la arquería de entrada o exedra.
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Esta es la perspectiva que, de la explanada (30.600 m2), podemos observar desde uno de los brazos de la Cruz
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LA EXEDRA La entrada a la Basílica se
realiza por una bella y sobria portada con una recia puerta de bronce.
Esta portada está coronada por el grupo escultórico
de la Piedad obra, como otras del Valle, del insigne extremeño
Juan de Avalos. Uniéndose a esta portada nos encontramos
una doble arquería que recibe al visitante invitándole
a la entrada, Cada una de estas arquerías simétricas
consta de 10 arcos de medio punto (de nuevo la representación
de los mandamientos).
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Panorámica aerea de la explanada y la arquería de entrada
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Todo este conjunto supuso un considerable esfuerzo y una dedicación
en tiempo y empreño considerable. Voluminosa fue también
la obra de cantería, labor de la que se encargó una
empresa de la Sierra madrileña, y que aún hoy sigue
desarrollando, ya en 4ª generación, esta tan castellana
labor de la labra de la piedra. Nos referimos a la empresa Guillén
Granitos y Mármoles, empresa que tuvo en Cuelgamuros un papel
protagonista en cuanto a las labores de cantería más
delicadas.
La portada de la Basílica simboliza la sencillez de líneas
y austeridad de la que está impregnado todo el monumento.
Coronando esta portada nos encontramos uno de los referentes escultóricos
del Valle de los Caídos. La Piedad.
LA PIEDAD
En la cornisa de entrada y rematando
esta, se encuentra el grupo escultórico de la Piedad, obra
como otras de Juan de Avalos. Este impresionante grupo nos muestra
a Cristo tendido en los brazos de su madre, que con patética
expresión nos muestra un dolor contenido y silencioso por
la muerte de su hijo. Técnicamente hablando merece destacar
el tratamiento anatómico dado al conjunto especialmente a
la figura de Cristo, la naturalidad en su postura con un brazo caído
hacia atrás desplomado por su propio peso y postura. Como
apreciación personal quiero destacar que los duros días
invernales, cuando la nieve y el hielo han hecho ya su presencia
en Cuelgamuros, la Piedad supone una de las más bellas estampas
de Cuelgamuros.
El grupo en definitiva, realizado en
piedra negra de Calatorao (Zaragoza), mide 12 metros de longitud
y 5 de altura, y como ya hemos indicado anteriormente es la penúltima
estación del Vía Crucis, que rodea el Valle.
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Detalle de la imagen de la Piedad (Pulse en la imagen para ampliarla) |
PUERTA DE ENTRADA A LA BASÍLICA
Llegamos a la puerta de entrada en
la que destaca la gran puerta de bronce obra del escultor Fernando
Cruz Solís y su decoración representa fundamentalmente
los quince misterios del Rosario y un apostolado.
El medio punto del arco está ocupado por el primero , segundo
y cuarto de los misterios gloriosos a saber: Resurrección,
Ascensión de Cristo y Asunción de la Virgen. Las puertas
batientes en si, y en diferentes encuadres nos muestran los misterios
del Rosario. Anunciación, Venida del Espíritu Santo,m
Coronación de la Virgen, Oración en el Huerto, La
Visitación, nacimiento de Cristo, la Flagelación del
Calvario y la Crucifixión y muerte de Cristo.
En el espacio inferior de los dos batientes
están sabiamente representados los doce Apóstoles.
La obra es, es obra, como ya dijimos
de Fernando Cruz Solís, mide 10,40 metros de altura por 5,80
metros de anchura y está realizada en su totalidad en bronce.
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